La creación de embriones hombre-vaca
Un equipo de investigadores de la Universidad de Newcastle y del King's College de Londres ha solicitado a la Autoridad de Fertilización Humana y Embriología de Gran Bretaña una licencia para crear embriones con información genética humana a partir de óvulos bovinos. Estos embriones serán utilizados para investigar con células madre embrionarias.
Las células madre embrionarias (células indiferenciadas que pueden dar lugar a distintos tipos de tejidos) sólo se pueden obtener de un embrión. Ante la escasez de embriones puramente humanos para la experimentación, estos investigadores británicos pretenden utilizar óvulos de vaca.
¿Cómo sería el proceso?

(Imagen tomada de Deutsche Welle.)
1. Hay que extraer el material genético del óvulo bovino.
2. Hay que introducir el ADN humano.
Como resultado, se obtendría una quimera. Es decir: la célula sería en un 99,9% humana. El único elemento de la vaca sería el ADN existente fuera del núcleo.
Lyle Armstrong y Stephen Minger, promotores de la iniciativa, han advertido que solicitan el permiso por sólo tres años y con el compromiso de destruir los embriones a los seis días de crearlos.
Minger ha declarado que esta investigación promoverá tanto la investigación básica como el desarrollo de nuevos tratamientos para las enfermedades genéticas neurodegenerativas, y ha destacado que no tiene propósitos terapéuticos.
Este proyecto ha sido rechazado por diversas organizaciones de bioética, que lo consideran contrario a la dignidad humana y una aberración que abre las puertas a la generación de seres vivos híbridos entre hombre y animal.
Es el caso del doctor Calum MacKellar (del Consejo Escocés de Bioética Humana), que afirma: "Nos preocupa mucho la creación de este tipo de entidades, porque ni siquiera tenemos claro si este embrión será clasificado como humano o animal. Con este tipo de procedimiento, que mezcla cromosomas humanos con óvulos animales, se socava la distinción entre lo que es un humano y un animal".
Vía: artículo de ABC (7-XI-2006)
Escrito por Roberto Escudero Fernández
